banerpalos

 
Home DOCUMENTACIÓN TEXTOS CRÍTICOS BEL FONT

SUMA... TODO
Bel Font

rafabelrus1Si rasgaras una de tus obras, ésta sangraría... y tú, ante tan inmenso dolor llorarías desesperadamente hasta el vacío, con el único consuelo de volver a empezar...

Por una mirada desprovista de inquietud alguna, dejar escapar la oportunidad de disfrutar plenamente la pintura supondría una pérdida irreparable.
Hay quien no se conforma tan sólo con la obra. La inquietud puede atraparte hasta la amistad.
Y aún así, mi buen amigo, desearía acercarme más al alma creativa que te desborda, desbordada.
A cada encuentro me acerco más a tu obra.
Salvando las barreras emocionales que guardan a buen recaudo la intimidad de tu estudio, he descubierto cómo el tiempo se detiene y el silencio respira profundamente.
Camino tras de tí, e inevitablemente siento la pintura desde dentro.
Paredes, collages,  que guían y encierran nuestros pasos invitan a ententer que tu existencia está llena de retales vivos, que se fragmentan, se unen. Se reunen, gracias a una pincelada despierta y enérgica. Viva.
Inevitablemente, me estremezco.
Superfícies enormes, continuas, infestadas de recuerdos. Elementos que en algún instante y en algún lugar han cautivado tu atención, la han hecho presa y ahí está, hasta en el más mínimo detalle.
Ciertamente, entiendo que aprecies el tiempo como una oportunidad única para entregarte al hecho creativo en sí, sin condiciones.
Perdóname. Perdona mi insistencia.
Deberías desprenderte con más constancia de lo banal, para someterte, sin más, a tu bien más preciado: La creatividad.
En la soledad de tu estudio no hay noche, ni día. Apenas aire fresco, tan sólo energía externa, inconsciente, abstracta. Fuerza que suma sin acaecer concreción alguna que emane aburrimiento.
Empiezas la lucha. Tu lucha. Te enfrentas a tus miedos, tus gozos, tus dramas, tus alegrías, al gris, al color a rabiar, al espesor de una pincelada intensa, infinita. A la veladura de la pincelada justa. Al vacío de aquellas planchas de cobre grabadas hasta la tenebrosidad. A la esbeltez rotunda de la escultura.
No es suficiente. Nunca lo es. Necesitas más y más. Pero la superfície pictórica sucumbe al final.
El hecho pictórico en sí no puede ser eterno. La pincelada quedará tras de tí, probablemente tras generaciones venideras, pero no puedes dedicarle más de lo que puedes ofrecerle.
Tu obra augura fertilidad creativa, inconformidad. Bien sabemos que se trata de una extraña e inestable actitud de supervivencia.
¿Recuerdas aquellas, mis palabras?: “Forteza, eres un inconformista, y con la inconformidad se crece”.
Con el tiempo entiendo, te reconozco: Has crecido, creces y crecerás, todo ello gracias a la pintura y la escultura, con el tiempo en semblante proporción. Hacia la Verdad.
Algo te dice que ya es suficiente. Abandonas el estudio despellejado. A cada paso pierdes una capa de honestidad contigo mismo, para vestirte superfluo. Es inevitable. De otra manera serías incapaz de dejar tan inmenso placer creativo. Demasiado cruel pensar que no hay vida más allá de tu apéndice artístico.
A menudo buscas el contacto humano en busca de más. Huyes de conversaciones lineales que puedan llegar a borrar el instante. En cambio buscas y rebuscas conversaciones interminables, exultantes, amargas, dulces, emotivas, dramáticas. En definitiva, que te alteren, que te provoquen. La provocación produce descargas que suman de vuelta al estudio.
Esos gestos exaltados de unas manos que han vivido, han pintado hasta reventar. Y de repente, tu obra, tu TODO... tu YO.
Sin palabras, ni recortes. No parece buen momento.
Tu obsesión es equívoca cuando sugiere controlar esa ansiedad creativa, que gratamente te altera, te aisla, te envuelve, te absorbe hacia un limbo de libertad plena.
Eres afortunado... Has sumado hasta tener la capacidad de cambiar la vida a quienes vivimos la pintura.
rafajoverrus2El espacio en el que encierras tu experiencia pictórica y escultórica, no tiene fín alguno. La profundidad emerge, mueve, vibra, reconforta.
Te inquieta observar tu obra en la distancia, compartiendo el momento con otra mente pensante. Parece una condena. Tu cuerpo siente la irrefrenable necesidad de abandonar tu alma, cual fuga desesperada, mientras apuras el placer del humo que embriaga el instante.
El color no es la felicidad. Esa Fe que la gente se impone, ciega, con el fín de afrontar con una sola respuesta infinitas cuestiones.
Agota escuchar afirmaciones gloriosamente desacertadas, incapaces de percibir un crecimiento artístico sublime, buscando cobijo en terapias cromáticas. Sencillamente absurdo.
El rojo es rojo porque debe serlo. No es pasión, es desafío, una vez más. Retas, para cubrir con delicadeza tu padecer.
Unos pocos días son suficientes para reencontrarnos.
Todo suma.
TODO.
Logras desprenderte de una obra, luchando contra un fuerte vínculo,  inexplicable. Te reencuentras con ese YO, con el tiempo, y lo reconoces de forma fascinante. Siempre reconoces. Ahí está tu padecer, no puedes despojarte de tu TODO.
Un tropiezo lo puede tener cualquiera.
Una mala pincelada apuñala el alma del artista, sin más. Y aún así la honestidad con uno mismo vuelve a ponerle en pie, cual ave fénix.
Quienes atrapan la vida con su cámara fotográfica con la ilusión virtual de congelar el momento, deberían entenderte como un virtuoso capaz de atrapar cada instante emocional con una pincelada sólida, contundente, áspera como la vida misma que te lleva a reconocer, sin remordimientos.
Como esos dolorosos e interminables instantes creativos en que las caladas de sufrimiento eran amargas. Esa amargura, hoy, es excepional.
Ese artista que un buen día despierta tras parir su obra maestra, se derrumba al descubrir que el lienzo se mantiene impoluto, desnudo. Ese miedo, esa inseguridad, es la fuerza que impone el crear.
Apreciado amigo, no sería la primera vez que mantenemos esa idea de recortar todo retal vital que se cruza en nuestro camino, para unirlos entre sí azarosamente para volver a empezar.
Las emociones no se entienden, se viven. Tu vives la pintura. La vives con dureza, con autocrítica, con exigencia, con devoción. Sin tiempo, ni espacio, sencillamente: Caminas.
Un consuelo para los emocionalmente desamparados... y apuras los instantes que alentan tu crecimiento.
No me expliques más.
Sería insensato.
Jamás la palabra podría decir tanto.







RAFA FORTEZA
Existential Alchemy
The State Russian Museum / The Ludwig Museum in the Russian Museum
San Petersburgo
Inauguración: Jueves, 24 de febrero, a las 16’00 horas

  >> VER EXPOSICIÓN  
 


 
joomla template